NFC

NFC, tecnología inalámbrica de corto alcance.

NFC significa Near Field Communication y se trata de una tecnología inalámbrica que deriva de las etiquetas presentes en abonos de transporte o en sistemas de seguridad de tiendas físicas (RFID).

NFC está pensada desde el inicio para teléfonos y dispositivos móviles y su enfoque es para comunicación instantánea más que para la transmisión de grandes cantidades de datos.

Su punto fuerte está en la velocidad de comunicación, que es casi instantánea sin necesidad de emparejamiento previo. El alcance de la tecnología NFC  se mueve como máximo en un rango de los 20 cm. A su favor también juega que los equipos con tecnología NFC son capaces de enviar y recibir información al mismo tiempo.

NFC puede funcionar en dos modos:

  1. Activo, en el que ambos equipos con NFC generan un campo electromagnético e intercambian datos.
  1. Pasivo, en el que solo hay un dispositivo activo y el otro aprovecha ese campo para intercambiar la información.

Los teléfonos NFC son capaces de interactuar con terminales de pago diseñados a tal efecto, actuando así en sustitución de las tarjetas de crédito y débito. Asimismo, podrán ser utilizados, por ejemplo, en el transporte público.

También el teléfono NFC puede tocar un cartel, producto o una etiqueta para mostrar, por ejemplo, información de Internet o realizar una llamada al Call Center del fabricante.

Así pues NFC  elimina la complejidad del establecimiento de enlaces inalámbricos, como iniciar sesión en un punto de acceso Wi-Fi o el “emparejamiento” de un dispositivo Bluetooth con los demás.

Sólo un toque y sucede lo que la persona desea.

Entonces… ¿Es como el Bluetooth?

No, con NFC siempre es el usuario el que inicia la acción y el que desea desencadenar la misma. Además no necesitas emparejar tu teléfono con lo que la comunicación, además de iniciarla siempre tú, es mucho más rápida.

Los usos de NFC son también mucho más variados (transporte, comercio, compartir información, acceso a edificios…), y no meramente publicitarios.

¿Para qué vale?

Los usos que a priori tienen más futuro son la identificación, la recogida e intercambio de información y el pago.

  1. Identificación: El acceso a lugares donde es precisa una identificación podría hacerse simplemente acercando nuestro teléfono móvil o tarjeta con chip NFC a un dispositivo de lectura. Los abonos de autobús son un ejemplo muy válido.
  2. Recogida/intercambio de datos: Simplemente con acercar dos teléfonos NFC podremos intercambiar los datos (contactos, citas, fotografías, etc…)
  3. Pago con el teléfono móvil: La comodidad de uso y que el gasto pueda estar asociado a nuestra factura o una cuenta de banco son armas muy poderosas y esta tecnología está camino de ser el método de pago del futuro.

¿Cómo sé si mi teléfono tiene NFC?

Aparece indicado en las características del mismo. ¡Compruébalo!

¿Qué necesito para usar NFC?

Un teléfono NFC, una aplicación en tu móvil y un establecimiento (tiendas, cajeros automáticos, transportes…) con emisor NFC. Eso es todo.